Durante el año pagas la cuota del tramo que elegiste según tus previsiones. Pero el tramo definitivo lo deciden tus ingresos reales, y la diferencia se ajusta después: es la regularización.
Cómo funciona
- Al año siguiente presentas la renta.
- Hacienda comunica a la Seguridad Social tus rendimientos reales.
- La Seguridad Social calcula el rendimiento neto computable y el tramo que te correspondía.
- Compara lo que pagaste con lo que debías pagar.
Si pagaste de menos
Te reclaman la diferencia, y tienes un plazo para pagarla. Si ganaste bastante más de lo previsto, puede ser una cantidad importante: con 45.000 € de ingresos sin gastos, la cuota correcta es de 478,68 € al mes, frente a 401,47 € con 30.000 €.
Si pagaste de más
La Seguridad Social te devuelve el exceso de oficio, sin que tengas que pedirlo.
Cómo evitar sustos
- Revisa tus ingresos cada trimestre y cambia de tramo si te alejas de la previsión: puedes hacerlo hasta seis veces al año.
- Aparta cada mes lo que te va a costar la cuota real, no la que estás pagando.
- Ten en cuenta que los gastos deducibles bajan tu rendimiento y, con él, el tramo.
Con la calculadora puedes ver qué tramo te corresponde con tus ingresos y gastos actuales, y compararlo con el que pagas.