La declaración de la renta compara el IRPF que te corresponde por todo el año con lo que ya pagaste: las retenciones de tu nómina o los pagos del modelo 130. Si pagaste de menos, sale a pagar.
Las causas más habituales
- Dos o más pagadores: cada empresa calcula tu retención como si fuera tu único sueldo, así que entre los dos te retienen poco.
- Prestación por desempleo junto con un sueldo: el SEPE suele retener poco.
- Un cambio de situación que no comunicaste: por ejemplo, dejaste de tener un hijo a cargo.
- Retención mínima demasiado baja en contratos con sueldos que suben a lo largo del año.
- Autónomos con el 130: el 20 % trimestral puede quedarse corto con rendimientos altos.
Cómo evitar sorpresas
- Calcula tu IRPF anual con todas tus rentas y compáralo con lo que te retienen.
- Pide a tu empresa una retención mayor: lo puedes hacer en cualquier momento con el modelo 145.
- Si eres autónomo, aparta cada mes algo más que el 20 %.
Cuánto deberías pagar
Con 30.000 € brutos en Cataluña, el IRPF del año es de unos 4.959 €. Si entre todas tus nóminas te han retenido menos, la diferencia será lo que te toque pagar.
Si sale a devolver
También pasa lo contrario: con contratos temporales o sueldos bajos, a menudo te retienen de más y la renta sale a devolver.
La calculadora muestra tu IRPF anual y la retención aproximada, para que puedas compararlos con tu nómina.